
Menstruar forma parte de la naturaleza sexual de las mujeres y disidencias. Aunque, por mucho tiempo, una sociedad machista ha estigmatizado e intentado ocultar los fluidos de muchas personas, existen artistas que no le temen a la opresión ni a los prejuicios. En la siguiente nota, conoce la obra de distintas sensibilidades que, a través del arte buscan visibilizar esa intimidad rojiza y ancestral de la que poco o nada se quiere hablar.
La preocupación y falta de información sobre el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) empujaron a la artista puertorriqueña a ir mas allá del estigma. La activista fue consciente de que su sangre también podía salir de una copa menstrual para comenzar a expresarse. Y así, con sus revoluciones gráficas y enrojecidas, L’Orangelis decidió pintar para vivir.
En mayo del 2021, la pintora afrocaribeña puso en marcha Cíclica, una muestra colectiva que le permitió exponer cuatro de sus creaciones. Para Thomas Negrón, crear con su menstruación seropositiva no solo repercute en la percepción de las personas que ven su obra, sino que se convierte en un “proceso de emancipación, exploración, apoderamiento, de conexión, de romper con los estigmas y los prejuicios”.
“Romper con la vergüenza impuesta sobre nuestra cuerpa y nuestra menstruación es lo más revolucionario que podemos hacer“, sostuvo L’Orangelis para un medio feminista en Puerto Rico. Y vaya que su obra así lo demuestra.
Con la serie de imágenes Isilumo Siyaluma (2006), que en zulú significa “dolor de los dolores menstruales”, la artista retrata con su propia sangre a aquellos cuerpos menstruantes que sobrevivieron a la misoginia, a la violencia física, psicológica, sexual y a crímenes de odio por ser negras y lesbianas. En declaraciones que recoge el medio M-Arte y Cultura visual, Muholi utiliza su periodo como “vehículo y medio para expresar y reducir la pena y pérdida” que siente cuando se entera que muchos hombres intentan someter a sus compañeras a violaciones por su orientación sexual.
Cuando Donald Trump se exaltaba y realizaba comentarios machistas sobre la menstruación de una reportera que lo cuestionaba dentro de una entrevista, Sarah Levy no pudo sacar de su mente aquella escena. En ese momento, se le ocurrió una idea para darle la vuelta a la misoginia del expresidente de los Estados Unidos.
En el 2015, con la ayuda de un tampón, un pincel y su sangre, la artista norteamericana retrató el rostro furioso del magnate republicano atacando a la periodista Megyn Kelly. Con su obra titulada Whatever, además de subastarla para recaudar fondos dirigidos a los inmigrantes, la creadora se propuso a no permitir que el discurso de Trump “utilizara la menstruación de las mujeres” no solo para evadir una pregunta o cuestión política, sino para “insultar su inteligencia” y la de sus compañeras.
Con Paños (2013), la creadora chilena exhibe una muestra en la que distintos pedazos de algodón cuelgan de un techo, mientras estos contienen frases bordadas que la sociedad piensa cuando ve a alguien menstruar. El material incluye palabras como “Se traspasa”, “Se desecha”, “Se destruye”, entre otras.
Úbeda resalta que con su obra responde a ese pudor y al pensamiento machista que existe sobre la menstruación. También detalla que, al visibilizar la intimidad de la sangre que brota de ella y que conservó durante cinco años, interpela los prejuicios culturales que oprimen a los cuerpos menstruantes y que, sobre todo, puede lograr que el arte trascienda desde lo personal.
Un día, al vaciar su copa menstrual, la artista estadounidense vio restos de sangre en sus dedos. Al instante, su mente se preguntó por qué una sociedad machista considera el periodo como “algo desagradable” y por qué esta ha sido “completamente borrada” del campo visual. Con la ayuda de su pareja, Lewis decidió capturar la caída y el movimiento de su menstruación en distintos escenarios: cada uno es irrepetible y con una técnica propia que demuestra la belleza en el detalle de cada fluido.
Para la artista conceptual, con la serie de fotografías Beauty in blood, pretende terminar con todo el silencio y la negatividad que gira en torno a la menstruación y responderle a la sociedad que la sangre no es un misterio del que alguien deba “avergonzarse o sentir miedo”.
En el 2012, la artista sueca radicada Londres supo que podía resignificar la mirada social y cultural de la menstruación desde sus imágenes. A través de fotos donde cada modelo realiza distintas actividades cotidianas mientras no mira a la cámara, la registradora de escenas nos lleva hacia la conexión que implica atender y sentir la sangre menstrual.
Con la serie visual There will be blood, Arvida busca cuestionar los parámetros culturales que existen contra el ciclo menstrual y el temor masculino que recae sobre un proceso que forma parte de la propia sexualidad.

Existe este falso mito que dice que una persona recurre a los juguetes sexuales porque no puede atender a su pareja durante el sexo. Esa afirmación errónea no puede estar más lejos de la realidad. “Los juguetes son herramientas para experimentar y disfrutar con la pareja, no para reemplazar a nadie, simplemente es un instrumento para divertirse y pasársela bien”, señala Silvanna Peraldo, CEO y Co founder del sex shop Foreplay.
Por ello, incluir un juguete erótico en las relaciones sexuales con la pareja trae diferentes beneficios. “Promovemos su uso para fomentar la exploración y conocer mejor nuestros cuerpos conocer qué nos gusta y poder dirigir a las parejas, especialmente las mujeres”, detalla Peraldo. Además de ser un regalo innovador, aporta diversión y novedad durante el encuentro sexual.
Para introducirse en el uso de juguetes sexuales la especialista sugiere iniciar con una bala vibradora puesto que es un “producto delicado, bonito, suave, recargable y a prueba de agua”.
“Promovemos que las parejas se animen a bañarse juntas y experimenten con una balita porque pueden elegir qué cosa estimular: empezar por el cuello seguir por los hombros, etc. A veces las personas se olvidan o simplemente no consideran que las zonas erógenas no solo son las partes genitales”, recalca.
Añade que la bala vibradora es un juguete que ayuda a romper el ‘hielo’ y se puede utilizar en cualquier zona del cuerpo. “Es mucho más fácil agarrar un juguete, moverlo y encontrar en qué punto te hace sentir bien y poder compartirlo”, resalta.
Existe una amplia gama dentro de los juguetes eróticos. Aquí algunas recomendaciones de la revista Cosmopolitan para incluir durante el sexo en pareja.
Un juguete sexual pequeño pero que abre la puerta a explorar las diferentes sensaciones en los cuerpos. Recomendado para empezar a incluir demás dispositivos en los encuentros sexuales.
El mango más estrecho se introduce en la vagina durante las relaciones sexuales. Gracias a los diferentes niveles de vibración, abre una puerta placentera para ambas personas involucradas. Además, cuando se introduce el pene, el juguete produce una sensación de estrechamiento más intensa.
Las esposas, arneses, fustas y vendas son las principales herramientas para iniciarse dentro del mundo del BDSM (Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo).
Este juguete se controla con un mando a distancia, una parte se introduce en la vagina y la otra estimula el clítoris. La pareja puede introducir el pene o manipular las sensaciones desde el control remoto que posee el artefacto.
Hay dos opciones para este juego. La primera es que la persona que tire el dado y saque el número será atada a la cama y recibirá placer por el tiempo acordado. Pueden realizarse caricias, masajes, penetración, etc.
La segunda opción es comprar en un sex shop unos dados especiales capaces de retarte a probar algunas poses sexuales.

Durante las relaciones sexuales es usual que se presente la masturbación genital para estimular las sensaciones e incrementar el placer mutuo. Esta práctica implica atender las necesidades de los cuerpos sin sentir culpa o remordimiento. Además de ser gratis, la la terapeuta sexual Mía Sabat indica que fomenta el autocuidado y trae consigo una amplia gama de ventajas para la salud, que contribuyen con el bienestar de la salud sexual.
La masturbación femenina, por ejemplo, ayuda a reducir el dolor menstrual gracias a las contracciones y las endorfinas liberadas durante el clímax. Del mismo modo, algunos estudios científicos han descubierto que los orgasmos reducen efectivamente las migrañas y los dolores de cabeza.
Uno de los mejores beneficios de la masturbación es que al llevarlo a cabo se liberan las endorfinas, cuyas hormonas promueven el bienestar y mejoran el estado de ánimo. Diversas investigaciones han hallado que, además de reducir el estrés, la masturbación mejora el sistema inmunológico, ayuda a ejercitar el piso pélvico y a mejorar el sueño.
El coito puede ser más placentero si previamente se incita al órgano sexual, ya sea a través del sexo oral o las caricias. Uno de los beneficios de practicar la masturbación en parejas es que aumenta la comunicación y sale a relucir las preferencias de cada uno. Asimismo, la estimulación aumenta cuando se complementa a la práctica los juguetes sexuales, el más común es el vibrador.
“Es una práctica de mucha conexión más allá de los genitales”, detalla la educadora sexual Noemí Casquet, quien brinda algunas recomendaciones para disfrutar de la masturbación con la pareja.

Labioplastia es una cirugía estética que se realizan las personas con vulva y que consiste en una modelación de sus labios vaginales menores y mayores.Esta intervención quirúrgica tiene como objetivo ayudar a las personas que siente incomodidad con el tamaño de sus órganos reproductores. En esta ocasión, La República conversó con la Dra. Sara Castañeda Patiño, médico especialista en ginecología - cosmetoginecología y balance hormonal.
Al tratarse de una cirugía menor, este procedimiento ambulatorio se realiza en un 90% de casos en el consultorio con anestesia local. Con el tiempo, esta intervención se ha modernizado y es por ello que ahora se efectúa con láser de esa forma se consigue una cicatrización rápida ya que se hace un corte preciso y por ende se disminuye el sangrado.
“La recuperación es rápida. Se requieren tres días de reposo y luego la persona puede reincorporarse a la vida cotidiana en general”, menciona la doctora.
Se indica una labioplastia cuando la paciente siente una incomodidad en el área, como por ejemplo no se siente cómoda con su ropa interior, cuando hace ejercicios e incluso al momento de tener relaciones sexuales. Es decir, esta cirugía puede darse por una recomendación médica; sin embargo, también se realiza cuando la persona no esta contenta con su apariencia.
La especialista recomienda que si una persona con vulva se realiza la cirugía, debe tener cuidado en dónde se hace, pues un mal procedimiento podría tener generar pérdida de sensibilidad. “Esta ocurriría solo si es una cirugía mala, es decir si hubo mutilación (exceso de recorte), para eso existen técnicas específicas”, señala la Dra. Castañeda.
Asimismo, resaltó que en esta cirugía se debe realizar la cortadura de manera responsable. “El corte debe ser respetando una línea anatómica (la línea de Hart). Algunas personas quieren más pequeños, pero se advierte que no es posible por las consecuencias que puede traer”, agregó la experta.
La Dra. Castañeda indica que si una persona está evaluando una intervención como esta, debe tener en cuenta que la edad mínima recomendada es 18 años; sin embargo, cuando existen casos de malformaciones mayores puede indicarse desde antes.
Asimismo, Ila Chirinos, obstetra feminista, aconseja que esta cirugía no debería considerarse por una razón meramente estética. “El cuestionamiento en estas prácticas es que tiende a reforzar estereotipos de cómo deben lucir nuestras vulvas, como si esto se pudiera parametrizar y estandarizar y que incluso de no realizarlo pudiera depende mi placer erótico y mi autoestima.”, comentó.
Un estudio publicado en la Revista chilena de obstetricia y ginecología encontró que el 95,4% de pacientes que iba a realizarse este procedimiento lo hacía por razones estéticas. En la misma línea, la Dr. Sara Castañeda indicó que a su consultorio llegaban un promedio de 3 a 10 mujeres por semana en Lima y que en su mayoría eran de edad juvenil.
“Si a algunas de nosotras se nos ha pasado por la mente la idea de realizar esta intervención, solo recordarnos lo siguiente : ‘Al igual que las mujeres somos tan diversas, también lo son nuestros cuerpos y nuestras vulvas, y está completamente bien’”, concluyó Chirinos.

El tantra o tantrismo es parte de una filosofía milenaria originaria de los pueblos dravídicos —habitantes originarios del extremo sur de la India—, práctica principal en todas las escuelas del budismo tibetano. Esta tradición, que enseña a emplear el deseo sexual como camino a la realización personal, se practica en países como Bután, Corea, China, India, Indonesia, Japón, Mongolia, Nepal o Tíbet, aunque, con el paso del tiempo, se ha expandido cada vez más en occidente.
“El yab yum es una postura sexual sagrada que se recoge en algunas filosofías ancestrales como el tantra. Ofrece mucha conexión, facilidad en la elevación de la kundalini y fusión cósmica entre el principio masculino y femenino”, describe la periodista especialista en sexualidad Noemí Casquet.
Esta pose, llamada también la posición de la fusión, no solo brinda placer a las personas, sino que estimula la conexión espiritual entre ambas y genera un acercamiento de la pareja más profundo. Yab y yum —que significan padre y madre en hindú— se consideran inseparables en el tantra budista y, por tanto, se simbolizan en la unión sexual. No tiene relación con el binario hombre-mujer, sino más bien trasciende lo corporal y se centra en las energías.
¿Cómo realizar el yab yum? La experta explica que la energía masculina, o shiva, se sienta con las piernas cruzadas en posición de loto mientras sostiene el peso de la energía femenina, denominada shakti, que se pone arriba de la otra persona y acerca la pelvis para abrazar con sus piernas al otro cuerpo.

En ocasiones, las personas con pene han tenido el problema de no poder generar una erección durante el acto sexual lo cual ocasiona dudas sobre el correcto funcionamiento del pene y se piensa que se podría deber a problemas de impotencia, cuando se podría tratar solo de una ocasional falta de erección que le puede suceder a cualquiera. Según el Instituto de Urología y Medicina Sexual, una de cada cinco personas con pene sufre de disfunción eréctil. Es por ello que el sexólogo Christian Martínez y el Dr. Juan Pablo Cruzado Portal, urólogo en Uroavanza, nos ayudan a diferenciar entre la disfunción eréctil y la falta de erección.
“Disfunción eréctil es un proceso patológico ya establecido, donde el paciente tiene problemas para mantener una erección lo suficientemente buena para mantener una relación sexual”, señala el Dr. Juan Pablo Cruzado. Es decir, por lo menos durante los últimos seis meses ha presentado problemas para generar erecciones.
“Puede haber dos tipos de disfunción: la específica y la espontánea. La primera no se puede dar justo al momento de tener relaciones sexuales, pero sí en otros momentos como las erecciones matutinas y espontáneas. En el caso de la disfunción generalizada, ya no se tiene ni un tipo de erección”, diferencia el sexólogo Martínez.
La falta de erección consiste en que la persona con pene no tiene erección en algún momento y no es algo que pasa constantemente. “Hay que tener en cuenta que los hombres siempre vamos a tener en alguna falta de erección, ya sea producto de estrés o consumo de medicinas o tabaco, que no se siente atracción o deseo sexual”, indica el sexólogo.
La diferencia entre estos dos es el tiempo. La falta de erección es algo momentáneo y la disfunción, una enfermedad patológica que se convierte en permanente.
“Se cree que los hombres deben tener erecciones en cualquier momento, lo cual no es verdad. Alguna vez les pasa a todos y no siempre hay deseo sexual”, resalta el especialista.
“Lo primero que debo ver es como soy yo. Si a nivel sexual me conozco y sé que es algo circunstancial, entonces espero un siguiente fallo. Si esto me empieza a fallar a nivel emocional o si le molesta a mi pareja, no debo esperar mucho tiempo para ir”, recomienda Martínez.
Asimismo, el experto en sexología resaltó que también se puede acudir al urólogo o al psiquiatra especialista en sexualidad, no solo por un tema de falla, sino también de manera preventiva, y no esperar mucho tiempo a que este problema se agrave.
De la misma forma, el urólogo especialista advierte que tiene que pasar un protocolo de estudio de disfunción eréctil, donde se le hace una encuesta para determinar el grado de severidad de la enfermedad. También hay que evaluar factores presentes, como problemas circulatorios (como hipertensión o diabetes), hormonales y el factor circulatorio del pene, que se determina a través de una ecografía doppler del pene.
El viagra es un medicamento que funciona para dilatar los vasos sanguíneos y aumentar sus pulsaciones. Esta pastilla solo debe usarse bajo prescripción médica y cuando la persona no tiene problemas de deseo sexual es decir, si la persona está excitada pero está diagnosticada con disfunción. “Si es que el problema esta en la circulación de sangre en el pene, sí va a ayudar. Pero antes hay que pasar por el estudio necesario”, menciona el Dr. Juan Cruzado.
“Si yo tomo viagra sin tener este problema, simplemente voy a tener una erección, pero como no tengo deseo va a ser una erección que viene de la nada y que no me va generar un orgasmo. El viagra no estimula el cerebro, y es este órgano quién genera un orgasmo. Es más, si lo tomo constantemente voy a tener una dependencia a este medicamento y puede traer más problemas. Mucho menos se recomienda utilizar cordones retardantes o cremas que no están científicamente comprobadas”, recomienda el sexólogo Christian Martínez.

Se escucha hablar mucho del multiorgasmo pero muy pocos saben qué es y si ya lo han experimentado o no. Para empezar, es importante resaltar que el fin del sexo no es tener uno o varios orgasmos sino disfrutar del placer que se siente en cada estimulación que se realiza en el cuerpo.
El multiorgasmo no es más que la sucesión de orgasmos: es decir, experimentar la fase de éxtasis o clímax varias veces durante una misma relación o acto sexual, ya sea en pareja o en solitario. Para comprenderlo, es importante entender que las personas suelen definir el orgasmo como el momento específico en el que se alcanza la cumbre del placer a nivel físico y emocional, pero esta definición no es del todo correcta.
La educadora sexual experta en placer sexual femenino, Sandra Campó desmitifica este concepto y afirma que el orgasmo no solo es el clímax, sino que es todo un “proceso de la respuesta sexual humana”, compuesto por la excitación la meseta el orgasmo la resolución y, en el caso de las personas con pene, el período refractario final.
“Se nos ha contado que muy pocas tienen la capacidad de ser multiorgásmicas, pero lo cierto es que todas las mujeres podemos experimentarlo”, detalla la especialista para La República.
Cada persona es un mundo, por lo que la forma en que se excitan y llegan al orgasmo es diferente para cada uno. “Debemos de partir de la premisa de que el sexo no es la búsqueda del orgasmo, sino la búsqueda del placer. En la medida de que vivamos esas sensaciones sin la presión de que tenemos que llegar la orgasmo, es mucho más probable que este ocurra”, enfatiza. Campó llama a este fenómeno como “la paradoja orgásmica”: mientras más piensas en alcanzarlo es menor probable que suceda, y mientras más las personas se liberen de esa presión, más disfrutas de la experiencia sexual.
Aún así, hay algunas pautas básicas que la educadora sexual recomienda para ayudar a disfrutar uno o varios orgasmos.
La masturbación es un ejercicio de autoconocimiento corporal y también de autonomía sexual. “En la medida de que conozcas mejor tu cuerpo y como reacciona a los estímulos, es mucho más probable que una pueda provocarse orgasmos de esta manera concatenada”, resalta la experta. Conócete a ti misma, ten curiosidad, explora.
Una mente presionada genera bloqueos. Deja de lado el pensar que tienes que debes llegar al orgasmo. La atención plena en lo que estás haciendo en cada momento ayuda mucho. Concéntrate en el presente y en cada sensación que perciban los cinco sentidos.
Lo mejor que se puede hacer para calmar el cuerpo y la mente es generar un ambiente propicio donde todos los sentidos estén dirigidos a la relajación tanto para las sesiones masturbatorias como para el sexo compartido con otras personas. “Puedes elegir un olor determinado con inciensos, música de tu agrado, luces bajas, etc. Un cuerpo que se relaja está abierto al placer”, agrega la educadora sexual.
Estando en pareja, saber expresar lo que te gusta y lo que necesitas ayudará a la otra persona a saber por dónde ir, y viceversa. El sexo es un juego de dar y recibir.
Las personas con pene presentan una complicación para desarrollar el multiorgasmo que las personas con vulva no tienen: el periodo refractario la fase de recuperación después de la eyaculación, que puede variar entre 30 minutos y varias horas.
Esta fase perjudica el tener varios orgasmos seguidos pero no lo impide por completo. La clave, dice María Martínez, es evitar la eyaculación pero no el orgasmo, puesto que una va seguido del otro, pero no son lo mismo: “Se puede eyacular sin tener un orgasmo o tener un orgasmo sin eyacular”, afirma la psicóloga y sexóloga Irene Bedmar al diario La Vanguardia.
Explica que, en el caso de las personas con pene, se trata de parar justo cuando se note que está llegando el momento del orgasmo, pero sin esperar a alcanzar la eyaculación, el punto de no retorno.
Una vez hayas alcanzado el primer orgasmo, se trata de explorar qué posibilidades te pueden llevar a experimentar el siguiente o a intensificar el primero que acabas de tener. “La clave está en conseguir sobrepasar la sensación de hipersensibilidad que puedes experimentar tras llegar al orgasmo y continuar estimulándote”, explica la sexóloga Rosa Navarro al portal Diversual.
“Cuando llegues al primer orgasmo pueden suceder dos cosas: o bien que tengas que parar durante unos minutos porque después de eso puedes tener la zona más sensible, o bien que puedas seguir estimulando la zona y experimentando placer de la misma manera. Si necesitas parar porque el roce en el clítoris u otras zonas te molesta, tómate tu tiempo hasta que puedas continuar estimulándote de forma placentera. Puedes masajear la zona suavemente hasta que sientas que estás listas para continuar”, recalca.
El siguiente orgasmo podría aparecer antes que la primera vez, ya que estás en la fase que se conoce como meseta y no necesariamente se comienza todo el proceso desde cero. Si se continúa con la estimulación correcta, será posible reactivar el clímax anterior o sentir uno nuevo por completo.
Y si el orgasmo no llega no debes preocuparte se disfruta mucho el camino.

Según el Instituto de Urología y Medicina Sexual, uno de cada cinco personas con pene sufre de disfunción eréctil, que tiene que ver con la incapacidad (persistente o recurrente) para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. Si bien se trata de un problema patológico, no siempre se da por esa razón, ya que hay que tener en cuenta otras causas como la edad o la mala salud física.
La sexóloga Eirelyn Gómez Arcia, creadora del portal @sexologaeirelyn, señala que las personas con pene, que recurren a ella, suelen confundir la falta de erección con la disfunción eréctil. “El porcentaje de personas que recurre a mí con ese problema es apenas un 20%, porque es muy diferente disfunción eréctil que pérdida de erección. Y varios vienen diagnosticándose que tienen disfunción porque perdieron la erección en un par de relaciones y no es así. La erección se puede perder, pero se recupera”, señaló.
La sexóloga Eirelyn informó para La República que existen causas orgánicas que puedan generar dificultades a la erección como problemas vasculares, asociados al flujo sanguíneo, o enfermedades como la hipertensión y diabetes. “Por eso, si es que un hombre va a consultorio por problemas de erección se le pregunta antecedentes médicos, incluso antecedentes familiares”, señala la especialista.
Algunas medicaciones para tratar la presión, entre otros fármacos de uso frecuente, pueden interferir en la erección. Esto suele pasar con algunos psicofármacos, que por un lado mejoran la ansiedad, pero tienen un impacto no tan positivo en la respuesta sexual.
El alcohol, el tabaco y las drogas, respectivamente, son las principales causas de la disfunción eréctil en los jóvenes (entre 18 y 35 años), según un estudio de Boston Medical Group. “El alcohol retarda y distorsiona la percepción y respuesta de nuestros sentidos como reflejos, visión, audición o respuesta sexual, ya que deprime el funcionamiento del sistema nervioso central”, explicó el estudio.
Respecto a cuestiones vinculares, las emociones negativas como duelo, depresión, ansiedad, presiones en las relaciones de pareja, exigencias, así como también la dispersión pueden impactar a la hora del sexo.
Asimismo, la especialista Eirelyn Gómez recomienda cuidar la salud física y mental con la finalidad de poder brindar las mejores condiciones al cuerpo para una buena erección.
Comprensión, ayuda profesional, no juzgar, no presionar y trabajo en equipo son las claves para saber cómo actuar si es que tu pareja pasa por este problema. “Lo primero que se debe hacer es comprender, las mujeres inician a decirle a sus parejas que no son suficiente para ellos o que ya no les gustan. Ellas comienzan a darle más carga a la pareja y eso no”, señaló Gomez.
Por otro lado, la experta señala que es importante buscar terapia en sexología junto con la pareja para que puedan aprenden ejercicios que ayuden a la erección. Del mismo modo, recordó que durante las relaciones sexuales no solo hay que concentrarse en el coito. “Hay que recordar que el sexo es más que penetración y que se puede sentir placer a través de otras prácticas sexuales”, concluyó la especialista.

El cuidado del planeta está en todos los ámbitos, es por ello que el sexo ecológico se ha convertido en una alternativa donde se lleva las prácticas sexuales acompañadas de la conciencia ambiental, lo cual incluye el uso de juguetes sexuales sostenibles y biodegradables o preservativos veganos. Esta tendencia, que crece alrededor del mundo, ya cuenta con marcas en el mercado sexual. Incluso, Greenpeace definió a este movimiento como “sexo verde”.
Se les llama veganos porque son aquellos que no hacen pruebas de irritabilidad en animales. “Las pruebas constan desde irritar la piel de un conejo, hasta la inserción de un pedazo del preservativo en caballos, dependiendo de país donde se requieran las pruebas. Algunas marcas de condones también utilizan la caseína, proteína derivada de origen animal, como suavizante del látex”, mencionó para el medio Clarín Miguel Ángel Mondejar, cofundador de JAPI, primera marca mexicana de condones con certificación vegana y libre de crueldad animal.
“La creación de un producto libre de químicos tóxicos y de crueldad animal”, señaló Mondejar, convirtió a este nuevo preservativo en un éxito. Además, detalló que entre los puntos destacados de JAPI sobresale que cuenta en su fábrica con un 80% de personal femenino.
“Un orgasmo no debería costarnos el planeta”, es el lema del Womanizer Premium Eco el primer juguete con tecnología Pleasure Air biodegradable y reciclable, ya que está elaborado de materiales naturales. La empresa logró nacer gracias a una campaña global en donde se obtuvo 17.000 euros en 48 horas, es por ello que este éxito es la confirmación de que los juguetes sexuales sostenibles están en demanda y son el futuro de la industria del bienestar sexual.
Según Johanna Rief Directora de Empoderamiento Sexual de Womanizer, “la industria del bienestar sexual ha crecido enormemente en los últimos años y los productos están ganando cada vez más aceptación social. Pero, como en muchas otras industrias, cuestiones como el plástico y la conciencia medioambiental son omnipresentes y nos apremian a encontrar soluciones y enfoques a largo plazo, para nuestra generación y todas las futuras”
En su libro EcoSex, la escritora española Begoña García con su lema “cuidar la tierra nunca había sido tan erótico”, realizó una especie de guía que incluye trucos para prender en la cama (sola o acompañada), sin prender el medio ambiente.
Apaga la luz y enciende unas velas, eso ayuda a ahorrar mucha energía. Elige velas de cera de abeja y parafina, y no las hechas con base de petróleo. Si te encanta ver a tu pareja puedes hacer el amor durante las mañanas.
Algunas frutas como la sandía, las fresas y los higos pueden ser afrodisíacas. Estas, en su versión orgánica, son mejores al ser producidas ecológicamente.
Utilizar los recursos que nuestros cuerpos nos ofrece siempre será una buena alternativa, es por ello que la lengua y saliva son excelentes para ello. Si necesitas más ayuda te recomendamos que no compres lubricantes a base de petróleo, sino lubricantes ecológicos que están produciendo algunas marcas.
En pareja puedes reducir el uso del jabón y el agua, además de compartir un excelente tiempo con esa persona.
Ya existe un mercado de ropa interior hecha con fibras naturales de algodón orgánico, seda de hemp o bambú que harán que tu ropa interior sea sexy y ecológica.

El cunnilingus no es una técnica nueva en el sexo. Esta se remonta a siglos atrás en la historia y en diferentes culturas del mundo: por ejemplo, en la India ya se practicaba el sexo oral a la vulva, a lo que se le llama auparishtaka en el libro del Kamasutra; o en Japón, como lo demuestran las ilustraciones eróticas conocidas como shunga las cuales se remontan al siglo XVII.
Sin embargo, realizar un cunnilingus es todo un arte. “Es mucho más que sacar la lengua a pasear”, señala la sexóloga Agustina Fulgueiras. Ella indica que existen algunos patrones de errores frecuentes al realizar esta práctica, como ir directamente al clítoris o no comunicarse con la pareja para pedir indicaciones. Por ello, si te preguntas cómo realizar de forma placentera el sexo oral para vulvas la experta brinda algunas pautas para proporcionar placer a través de esta práctica sexual.
El cunnilingus —conocido también como cunilingo o cunilingus— es una palabra que proviene del latín, cuyo origen se divide en cunnus por ‘vulva’ y lingo por ‘lamer’. “El cunnilingus es la práctica del sexo oral donde se lame, chupa y mordisquea, ya sea con la lengua o los labios, tanto el clítoris como la vulva y la vagina con diferentes intensidades”, detalla Fulgueiras.
Dejar las prisas de lado es importante para que las personas involucradas estén relajadas y que se enfoquen la una con la otra. Cada quien necesitará de un tiempo, ritmos y diferentes estímulos en cada caso.
“Tienes el control de la situación, así que hazte de rogar, pero sin pasarte”, indica la sexóloga. Existen diferentes zonas erógenas que pueden estimularse antes del cunnilingus, como los lóbulos de las orejas, el cuello, el pecho, el ombligo y entre los muslos.
El cunnilingus se disfruta más si se crea expectativa. Por ello, es mejor ir calentando el ambiente antes de llegar directamente al clítoris: una vez en la zona de la vulva, puedes acariciar y lamer las zonas alrededor del este órgano sexual al jugar con los labios internos, acariciar los externos con tu lengua, etc.
“No queremos empezar a 1.000 revoluciones por minuto, recuerda que tratas con una zona altamente sensible y que necesita de mucha estimulación previa para que esté lista”, recalca Fulgueiras. Es mejor empezar a estimular el clítoris de a pocos y de forma suave con la lengua para luego subir el ritmo, la intensidad y la dureza de los movimientos conforme a la respuesta corporal de la pareja.
Aunque se trata de sexo oral y hay saliva de por medio, a veces no será suficiente. Nunca viene mal una ayuda extra de lubricación con base agua que hará que tanto la lengua como los dedos se desplacen con mayor facilidad y sea todo más fácil y placentero para ambos.
¿Qué se debe hacer con la lengua una vez que esta llega a la zona? Suele pasar que quienes realizan esta estimulación se quedan en el bucle de hacer círculos. “Consejo rápido y fácil de recordar: cifras y letras. Empieza a seguir el abecedario con tu lengua: A, B, C, etc”, sugiere la especialista.
También se pueden realizar formas geométricas o de cualquier clase (zigzag, círculos concéntricos). Es cuestión de ir probando con la imaginación.
La boca es el actor principal en el sexo oral, pero también es importante utilizar los dedos u otros estimulantes como los juguetes sexuales, lo cuales puedes desplazar en los labios externos e internos al hacer movimientos suaves de arriba hacia abajo entre ellos. También se puede introducir los dedos en la vagina mientras se estimula a la vez el clítoris.
La persona que realiza esta práctica sabrá si le está gustando a través de la respiración, la intensidad de los gemidos o a través del lenguaje no verbal. “Si la persona que está recibiendo la estimulación arquea la espalda, se estremece, te atrapa entre sus piernas y empieza a moverse lentamente contigo, lo estás haciendo realmente bien. Sigue por ese camino”, especifica la experta.